La paja en el ojo del vidente
La razón importa mucho, sobre todo importa porque utiliza su peso para aplastar. Por otra parte, la razón falla. Los simples mortales que creemos que siempre tenemos la razón, vivimos con la cotidiana evidencia de que eso no es verdad; podemos aferrarnos a nuestras ideas y ponerle parches a nuestros argumentos, pero sabemos lo falibles que somos y lo truqueados que pueden estar nuestros alegatos. ¿Cómo harán los super inteligentes que cuentan con todos los recursos intelectuales para sostener su razón? Podría pensarse que su inteligencia está al servicio de su propio juicio crítico, pero no creo: no para la auto-crítica, no al menos en todos los ámbitos de su vida, no en lo personal.
Sabia virtud de dormir a su tiempo
Kimball nocturno duerme poco.
Me encontré con este blog, en donde Yolanda González ofrece trucos para escribir por la mañana, por la tarde, y por la noche.
Me encontré con este blog, en donde Yolanda González ofrece trucos para escribir por la mañana, por la tarde, y por la noche.
Hay que ser un poco loco para dar algo a luz
Rodrigo Córdoba publica en su blog Psicoletra, una entrada sobre la locura, que en mucho es una entrada sobre las posibilidades de la creación. Cito su cita de Javier Lacruz y Diana Hidalgo:
"Todo acto de creación implica cierto grado de locura, por cuanto supone asumir un estado de no integración, de incertidumbre, donde el acto creador de la persona, esto es, su gesto espontáneo y original fundamentan su estar vivo y sentirse real. El poeta John Keats, en una carta dirigida a sus hermanos George y Tom Keats datada en 1817, lo expresa del siguiente modo: 'Llamo capacidad negativa a la de un hombre que es capaz de existir en medio de las incertidumbres, los misterios, las dudas, sin nada sensible que pueda ser capatado tras el acto y la razón'. Esta capacidad negativa es la que permite sostener la paradoja y la incertidumbre, la que auspicia y propicia la próspera locura".
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