Eugenio D'Ors y los libros

"Del trato que se les da a los libros", por Eugenio D'Ors (1882-1951).

    Ante el libro, reconozco inmediatamente al hombre de cultura. No necesito saber su manera de entenderlo. Ni siquiera su manera de leerlo. Me basta ver su manera de manejarlo.
    Hay ciertos movimiento, casi instintivos, que designan, desde la infancia, a quien será más tare hombre de cultura. Hay, al revés, forma de maltrato a los libros, pronta denunciantes del bárbaro que leerá muy poco, o que los leerá sin provecho.
    Vean ustedes ese desatentado que ha abierto el tierno volumen por la mitad, empuñando a puño pleno cada una de las dos porciones. Ahora lo deja y ha plegado una de éstas para dejar señal y recordar luego donde ha quedado. Bien, pues yo os digo que las páginas que ha ineptamente manejado ese grosero, no las llegará a entender. 
    Quien las entenderá y gozará es ese otro, este enamorado que, sin darse cuenta, ha acompañado ahora con una ligera caricia de los dedos la apoyada, atenta caricia del mirar.
    Jamás entrará, estad seguros en ello, en los mejores palacios del conocimiento, quien no conozca y adivine esta verdad profunda: los libros no son objetos inertes, sino seres animados.
    Merecen la consideración, el respeto y, por decirlo así, la fraternidad que merecen los más destacados, lo más sensibles y también los más indicativos entre  los vivientes.

Antologado en "El galeno arte de leer", volumen 1.

No puede una menos que sonreír

Ya me he declarado anteriormente seguidora de la página de la Real Academia Española. Como casi todos, lo que más utilizo es su diccionario. Ayer me deleitó la segunda definición ofrecida para "reír":
Manifestar regocijo mediante determinados movimientos del rostro, acompañados frecuentemente por sacudidas del cuerpo y emisión de peculiares sonidos inarticulados.
Una belleza.

Fui a "risa": tal, tal, tal y "la risa del conejo". ¡Cosa menos elegante!

Me encanta. [Aunque sean incapaces de procesar el asunto del lenguaje incluyente (el problema está en extender su autoridad más allá de donde corresponde).]

Publicado originalmente ACÁ.

Niña

Me gastaría la vida en que puedas llegar a donde vas. 

Amo verte ir en cada decisión por tu cuenta.

También me llenas el ama cuando regresas, cuando me llevas... 


Por: Silvia Parque