Y no es poca cosa, la palabra

      Si abrí los labios para ver el rostro
      puro y terrible de mi patria,
      si abrí los ojos para degarrármelos,
      me queda la palabra.

Fragmento de "Me queda la palabra", del español Blas de Otero. AQUÍ completo.

¿Qué tiene de bueno diciembre?

Al parecer, la gente gasta de más en diciembre, y hasta se suicida más en diciembre. A muchos les parece que "las fiestas" son pura simulación de afabilidad que se desvanece al primer desencuentro del año nuevo. Pero incluso quitando la parte cristiana del asunto, que es sustancial, diciembre festivo tiene mucho de bueno si no estás amargado: tiene comida especial, reuniones, obsequios, decorado, villancicos, pastorelas. Claro que en gustos se rompen géneros; pobres de quienes justo se fastidian con lo más navideño de diciembre, como los villancicos y las pastorelas. Hay gente que para el día 25, está a punto de tirarse por la ventana. Afortunadamente para mí, disfruto todo el "montaje":

Qué cosa hermosa:
               Yo quisiera poner a tus pies
               algún presente que te agrade, Señor
               mas tú ya sabes que soy pobre también
               y no poseo más que un viejo tambor
               ro pom pom pom, ro pom pom pom
               En tu honor frente al portal, tocaré
               con mi tambor.

Era un pobre perrito

Era un perrito mendigando de tu mesa; lo habías maleducado.
Entonces llegó una enorme bolsa de Dog Chow.
Comió. Y ya no era un perro, ni había hambre, ni existías.
Un final en tono gris.


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